A partir del 1 de agosto de 2026, arrojar basura en la vía pública o deshacerse de residuos domésticos fuera de los puntos autorizados tiene el mismo precio en cualquier rincón del país. El Consejo Federal ha unificado las sanciones por littering en los 26 cantones, poniendo fin a un mosaico de reglas que hasta ahora variaba según el lugar donde se cometiera la infracción.
Fin a las reglas cantonales
Hasta ahora, cada cantón fijaba sus propios criterios y montos para sancionar a quienes tiraban basura en calles, parques o zonas naturales. Esa dispersión normativa generaba confusión entre residentes y visitantes, y dificultaba la aplicación uniforme de la ley.
La modificación de la Ordnungsbussenverordnung (Ordenanza de Multas de Orden), aprobada por el Consejo Federal, introduce una lista única de infracciones y montos, aplicable en todo el territorio suizo desde el 1 de agosto.
Qué se considera littering
La normativa cubre cualquier residuo abandonado en espacio público: calles, parques, senderos, riberas de ríos y lagos, y zonas naturales.
Entre los ejemplos más comunes que contempla la ordenanza figuran una colilla de cigarro, un envoltorio, una lata o botella vacía, un chicle escupido en el suelo o un periódico. También se incluye el caso de las bolsas de basura doméstica dejadas fuera de los circuitos de recolección autorizados.
Un procedimiento rápido, sin juicio
La sanción se aplica como multa de orden (Ordnungsbusse), un mecanismo pensado para resolverse sin pasar por un proceso judicial. Puede imponer la policía o cualquier otro agente autorizado que sorprenda a la persona infractora en el acto.
El pago puede realizarse en el momento o dentro de un plazo de 30 días.
Los montos, según el volumen del residuo
La ordenanza distingue entre residuos individuales, residuos pequeños agrupados y residuos domésticos de mayor volumen:
Un solo residuo pequeño colilla, envoltorio, lata, botella o chicle— cuesta 80 francos suizos (CHF).
Dos o más residuos pequeños juntos, con un volumen total inferior a 17 litros, se sancionan con 100 CHF.
Los residuos domésticos de entre 17 y 35 litros tienen una multa de 150 CHF.
Cuando el volumen supera los 35 litros y llega hasta los 110 litros, la multa asciende a 250 CHF.
Más allá de los 110 litros, la multa de orden deja de aplicarse. El caso pasa a un proceso penal ordinario, con sanciones que pueden llegar hasta los 20.000 CHF.