El miedo a las alturas, el riesgo silencioso que muchos excursionistas subestiman en Suiza
27. May 2026
¿Alguna vez sentiste ese vacío repentino en el estómago al mirar hacia abajo en medio de una ruta de montaña?. Ese instante en que el paisaje deja de ser una postal para convertirse en una experiencia angustiante…
El miedo a las alturas suele minimizarse o incluso ocultarse entre excursionistas, pero los expertos advierten que es un elemento fundamental a tener en cuenta al momento de planificar una ruta en la montaña. Ignorarlo, especialmente en terrenos expuestos, puede transformar una caminata recreativa en una situación de riesgo real. Así lo advierte el Consejo Suizo para la Prevención de Accidentes (BFU), que publicó una nueva encuesta sobre seguridad alpina y percepción del riesgo entre excursionistas en Suiza.
El estudio, realizado en más de 20 puntos del país, revela que casi un tercio de las personas encuestadas reconoce sufrir vértigo o miedo a las alturas. Sin embargo, solo el 18% considera la tolerancia a las alturas como un requisito esencial antes de iniciar una caminata en montaña.
La cifra preocupa a las autoridades de prevención, especialmente en un contexto donde miles de personas practican senderismo cada semana en rutas alpinas de creciente dificultad.
El vértigo puede convertirse en un peligro real en terrenos expuestos
Los especialistas recuerdan que la acrofobia no es únicamente una sensación incómoda. En situaciones de altura o exposición al vacío, puede provocar síntomas físicos severos como mareos, sudoración, taquicardia, presión en el pecho e incluso dificultades respiratorias.
En la práctica, esto afecta directamente la coordinación y la capacidad de movimiento seguro en senderos estrechos o escarpados. El resultado: un mayor riesgo de caídas y accidentes.
Según el BFU, la ausencia de vértigo es tan importante para la seguridad en montaña como la buena condición física o la estabilidad al caminar. No obstante, la mayoría de excursionistas sigue priorizando otros factores al organizar sus rutas.
Buena forma física sí, miedo a las alturas no: una percepción desequilibrada
La encuesta muestra que el 56% de los senderistas considera la condición física como el principal requisito para una excursión, mientras que el 32% menciona la estabilidad en el terreno.
El miedo a las alturas queda muy por detrás
Además, el estudio identifica diferencias importantes entre grupos de población: el 32% de las mujeres afirma sufrir vértigo o acrofobia, frente al 23% de los hombres. El fenómeno también aumenta con la edad.
Para los expertos en seguridad alpina, el problema radica en que muchas personas sobrestiman sus capacidades o minimizan el impacto psicológico que puede tener un tramo expuesto en alta montaña.
Cada año, 40.000 personas requieren atención médica tras accidentes de senderismo
El senderismo es una de las actividades recreativas más populares del país. Cerca del 60% de la población suiza practica caminatas de manera regular. Sin embargo, las estadísticas reflejan el costo de una planificación insuficiente: unas 40.000 personas necesitan atención médica cada año tras sufrir accidentes relacionados con el senderismo, y alrededor de 45 fallecen.
El BFU insiste en que elegir rutas adaptadas al nivel real de experiencia y tolerancia a las alturas puede reducir significativamente estos incidentes.
El error más común: ignorar la exposición del terreno
Aunque la mayoría de excursionistas sí analiza aspectos como distancia, desnivel, dificultad o condiciones meteorológicas, la encuesta revela un punto ciego frecuente: casi un tercio no evalúa correctamente la exposición del terreno.
Esto incluye rutas junto a precipicios, pendientes pronunciadas o pasos estrechos donde una pérdida momentánea de equilibrio puede tener consecuencias graves. Las autoridades recomiendan revisar siempre las características técnicas del sendero antes de iniciar una excursión y hablar abiertamente sobre el miedo a las alturas dentro del grupo.
Senderos amarillos: la opción recomendada para principiantes y personas con vértigo
En Suiza, la señalización de rutas ofrece una referencia clara sobre el nivel de exigencia de cada camino. Los senderos marcados en amarillo suelen estar bien acondicionados, presentan menor inclinación y cuentan con medidas de seguridad adicionales como barandillas en zonas delicadas. Son considerados aptos para principiantes, familias y personas con sensibilidad a las alturas.
En cambio, los senderos señalizados en blanco, rojo y blanco corresponden a rutas de montaña más técnicas. Estos caminos pueden incluir tramos estrechos, superficies irregulares y zonas expuestas donde se requiere seguridad en los pies, ausencia de
vértigo y experiencia alpina.
“Regresar no es un fracaso”
El BFU subraya además un mensaje clave para la cultura alpina suiza: dar media vuelta cuando una ruta supera las capacidades personales no debe verse como un fracaso. Al contrario, regresar a tiempo es considerado una decisión responsable y una práctica esencial de seguridad en montaña.
Para quienes desean ganar confianza, los expertos recomiendan progresar gradualmente hacia terrenos más exigentes, evitando exponerse de manera brusca a rutas técnicas o aéreas.