6. June 2026

Domingos comerciales en Suiza: el país se abre al debate

Calle comercial peatonal en Lucerna, Suiza, en el contexto del debate sobre los domingos comerciales
  • El Consejo Federal ha respaldado el proyecto de la Comisión de Economía y Tributos del Consejo de los Estados (CER-E) que prevé ampliar de cuatro a doce el número máximo de domingos al año en los que el comercio minorista podrá emplear a su personal sin autorización especial. 

  • La decisión, que aún debe ser aprobada por las dos cámaras del Parlamento federal, deja en manos de cada cantón la facultad de hacer uso o no de esos ocho domingos adicionales y mantiene formalmente las protecciones laborales que rigen el trabajo dominical en Suiza. 

  • El Gobierno la presenta como “una flexibilización medida”; los sindicatos, como una ruptura histórica.


Una decisión que toca un hito cultural

El descanso dominical no es en Suiza una mera convención comercial: es un pilar constitucionalmente equiparado y reconocido por la Ley Federal del Trabajo de 1964 (ArG), que prohíbe con carácter general emplear a trabajadores entre el sábado a las 23 horas y el domingo a las 23 horas. Aunque sus orígenes son cristianos, el descanso del dies dominicus fue fijado por el emperador 


El “domingo suizo” ha sobrevivido a la secularización y se ha consolidado como una marca de identidad social: persianas bajadas, ciudades silenciosas y la noción extendida de que un día a la semana pertenece, indistintamente, a la familia, al deporte, a la naturaleza o al recogimiento. Esa imagen, que sorprende sistemáticamente a los visitantes extranjeros, es la que el Gobierno acepta ahora reabrir, por primera vez de manera significativa.


Qué cambia y qué se mantiene

El proyecto, impulsado originalmente por una iniciativa cantonal de Zúrich presentada en 2023 bajo el título “Flexibilización temporal de los horarios de apertura de los comercios”, modifica el artículo 19 de la ArG y triplica el máximo legal de domingos abiertos. La aplicación, sin embargo, no será automática: cada cantón mantendrá su soberanía sobre los horarios comerciales y deberá decidir si activa ese máximo. Las protecciones laborales, compensación salarial obligatoria del 50% por trabajo dominical, descanso compensatorio y voluntariedad, se mantienen formalmente, aunque, como denuncian los sindicatos, con una grieta importante: a partir del séptimo domingo trabajado en un mismo año, el complemento salarial obligatorio desaparece.


La voz de los sindicatos: “Ya trabajamos seis de cada siete días”

Las dos principales organizaciones del sector, Unia y Syna, han presentado al Parlamento una petición conjunta con más de 9.000 firmas y han calificado la decisión gubernamental de “ataque frontal” contra los empleados del comercio. Sus argumentos se articulan en cuatro frentes.


Lo que defienden el Gobierno y los cantones

El Departamento Federal de Economía, Formación e Investigación (DEFR), que dirige el consejero federal Guy Parmelin (UDC), defiende la reforma como una respuesta a “una demanda real de la sociedad” y subraya tres argumentos: la soberanía cantonal se preserva, las protecciones laborales del trabajo dominical previstas por la ArG siguen vigentes, y la flexibilización ofrece a los comercios físicos una herramienta para competir con el comercio electrónico, que por definición no cierra los domingos. El cantón impulsor, Zúrich, recuerda además que sus electores aprobaron en consulta cantonal una mayor apertura comercial y que doce domingos al año “no convierten a Suiza en Manhattan”.


Iglesias y partidos en escena

Las iglesias católica y reformada han mostrado también su preocupación, en línea con su histórica defensa del domingo como espacio comunitario. En el Parlamento, los partidos de izquierda PS y Verdes, rechazan la reforma; el PLR, que históricamente ha tirado del carro de la liberalización comercial, internamente se muestra dividido entre quienes apoyan al Consejo Federal y quienes prefieren un compromiso más prudente. El Centro y la UDC se sitúan, mayoritariamente, a favor.


¿Qué sigue ahora?

“El proyecto seguirá ahora su trámite parlamentario: las comisiones de Economía y Tributos de ambas cámaras (CER-E y CER-N) ya tienen el texto sobre la mesa y deberá ser aprobado por el pleno del Consejo de los Estados y del Consejo Nacional antes de poder convertirse en ley. Los sindicatos Unia y Syna ya han adelantado que, si la reforma sale adelante, podrían recurrir al referéndum facultativo, el mecanismo que permite a la ciudadanía suiza, con 50.000 firmas en 100 días, llevar cualquier ley federal a las urnas.